Esquí de fondo: Un deporte, dos estilos

El esquí de fondo o esquí nórdico, es una actividad que nos sirve para recorrer grandes distancias, de una forma rápida y ligera. El esquí de fondo, nos hará disfrutar del deslizamiento no sólo cuando bajemos, sino también sobre terreno llano y en subida, y gracias a él descubriremos durante la época invernal los más rincones más bellos de nuestra geografía cubiertos de nieve.

En el esquí de fondo existen dos pasos diferenciados:  El clásico o alterno y el patinador o “skating”. Estos dos pasos son modalidades distintas de un mismo deporte, de la misma forma que por ejemplo en natación, distinguimos cuatro estilos (crol, braza, espalda y mariposa).

Modalidad clasico

Modalidad clasico

El estilo clásico se denomina así por ser la forma original de desplazamiento sobre unos esquís de fondo. En el estilo clásico el esquiador se desliza sobre las tablas llevándolas siempre en paralelo y realizando un movimiento similar al que se hace al andar, alternando piernas y brazos, y adaptándonos al medio nevado gracias al equipo de esquí.

El impulso se produce tanto por la acción de nuestras piernas como de nuestros brazos. Dentro de este estilo existen diferentes técnicas para progresar dependiendo de la orografía del terreno.

La modalidad de clásico, es la aconsejada para iniciarse en el esquí de fondo ya que es la más parecida a la forma natural del desplazamiento del ser humano. Se progresa mediante un movimiento armónico y fluido en el que estabilidad y equilibrio se van adquiriendo de forma natural.

Modalidad patinador

Modalidad patinador

El estilo patinador nació posteriormente como una evolución del estilo clásico. Su aparición fue debida en gran parte gracias a la mecanización del marcaje de las pistas y a la mejora del material.  Es una técnica moderna derivada del estilo clásico y es llamada también “paso de patinador” por ser similar al movimiento que se realiza al desplazarnos con unos patines de ruedas. Actualmente existen muchos practicantes enganchados a esta técnica, más rápida y dinámica que permite obtener  nuevas sensaciones en el deslizamiento.

El movimiento se consigue patinando, impulsando con las piernas alternativamente y apoyando con los brazos. Esta modalidad la practican principalmente esquiadores expertos que ya dominan la técnica del clásico.

Sin embargo a los deportistas con una buena técnica sobre patines en línea,  les será más fácil aprender la modalidad de skating, ya que patinado sobre ruedas se adquiere el equilibrio que requiere el desplazamiento lateral en la práctica sobre el esquí,

540232_547872775224824_1013432784_nPara comenzar con cualquiera de las dos técnicas, es mejor elegir un terreno con la nieve compactada, llano o con una ligera pendiente, que no sea muy exigente físicamente, para poder progresar adecuadamente con la técnica.

Hoy en día el clásico y el patinador, son estilos totalmente separados, necesitándose material específico para cada uno de ellos.

Por este motivo, en caso de duda sobre qué estilo elegir,  aconsejamos alquilar el equipo para probar y una vez elegido ponerse en manos de los profesionales de una tienda especializada en esquí de fondo para asesoramiento sobre qué equipo es el más adecuado.

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