Qué calzado debo llevar para la práctica del nordic walking en verano

 

Nordic Walking - Marcha nórdicaEl calzado es una de las partes más importantes de nuestro equipo. De él depende el goce y disfrute de una caminata, ya sea sobre terreno llano o por montaña. Debe proporcionar comodidad, seguridad y una resistencia óptima que nos garantice completar el itinerario sin problemas.

Muchos principiantes no son verdaderamente conscientes de lo que la una salida en marcha nórdica exige a nuestros pies. Sobre todo ahora, con el buen tiempo y el calor, es fundamental escoger correctamente el calzado entre la enorme variedad de modelos que existen en el mercado.

El calzado que vale para todo no existe,  por lo que la actividad que vayamos a realizar junto con el tipo de terreno por el que nos vamos a mover y la época del año en la que haremos esa actividad son los factores principales que hay que tener en cuenta para elegir nuestro calzado. Incluso es recomendable adquirir un par de zapatillas deportivas diferentes para cada condición climática: las de verano y las de invierno.

Estas son las características a tener en cuenta para la elección del calzado adecuado a nuestras necesidades:

 LA SUELA

Nordic walking - marcha nórdicaUna correcta elección es de vital importancia. La suela debe ser siempre antideslizante y con tacos, nunca lisa. Las prestaciones más importantes deben ser un gran agarre y una buena resistencia a la abrasión. Si bien no notaremos tanto la diferencia en terrenos fáciles y llanos, si realizamos rutas por senderos más técnicos y empinados apreciaremos claramente la diferencia entre una buena suela y otra mediocre.

Normalmente el caucho y el poliuretano son los materiales más utilizados. Según el material y el diseño del grabado, tendremos mayor o menor adherencia.

Otro aspecto a tener en cuenta es el reparto de las distintas densidades de la suela, principalmente del talón, pues nos ayudará a amortiguar los impactos de choque de nuestro pie contra el terreno. Es importante escoger un calzado con una buena amortiguación para proteger nuestras articulaciones.

La suela para la práctica del Nordic Walking debe ser blanda para que no presente mucha oposición a la torsión, o semi-rígida, para se adapte a la forma de nuestro pie en cada paso.

Debemos tener en cuenta que las suelas envejecen y se desgastan con el paso del tiempo, la acción del frío, el calor, la oxidación y los rayos UV. El resultado será un endurecimiento del material, y un alisamiento de la suela que provocará la pérdida de adherencia. 

LA ZONA SUPERIOR

Aunque le damos mucha importancia, ya que es lo primero que vemos en una zapatilla de deporte, y el look es una de los factores que nos condicionan a la hora de elegir el calzado, no interfiere ni en la estabilidad ni en la amortiguación. Su función es simplemente la de envolver el pie y dependiendo de los materiales con los que  esté confeccionado será más o menos transpirable o impermeable. El tejido ideal para verano es una malla en nylon (Mesh) transpirable y ligera, con una buena resistencia a los desgarros. 

Nordic Walking - Marcha nórdicaEn esta parte encontraremos la lengüeta que protege el pie de la presión de los cordones. Estos deben permitir un buen ajuste, no deben ser demasiado largos (se pueden cortar) y deben estar confeccionados con un material que no sea resbaladizo, para que el nudo y la lazada aguanten durante el uso. Actualmente algunas marcas han patentado su propio sistema de  bloqueo del cordón, que consigue un gran ajuste durante todo el tiempo que realizamos la actividad. 

LA CAÑA:

Es la altura de la pierna hasta donde llega el calzado. Puede ser baja, media o alta.

Para practicar nordic walking, lo ideal es utilizar calzado de caña baja, que permite una buena movilización del pie al andar.

Nordic Walking - Marcha nórdicaUtilizaremos una zapatilla de media caña y suela semi-rígida cuando la ruta de sea complicada, en media  montaña, o  si vamos a andar por zona pedregosa, ya que proporciona mayor protección para pies y tobillos.

EN RESUMEN

El calzado ideal para verano  no es necesario que sea impermeable, pero sí debe contar con una buena capacidad de transpiración, sino nuestros pies quedarán húmedos por nuestro sudor e incluso el agua que haya podido entrar en ellos. Las consecuencias serán enfriamiento y mala termorregulación corporal, así como un caldo de cultivo para rozaduras, ampollas y hongos en los casos más extremos. para una buena ventilación y evacuación del sudor lo ideal es que su parte superior esté confeccionada por una rejilla transpirable que facilite la ventilación y evacuación del sudor.

Debe ser ligero, la suela debe ser poco rígida pero muy importante que sea antideslizante, y la caña baja.

Siguiendo estos consejos vamos a disfrutar de nuestras caminatas de marcha nórdica con toda seguridad, dejando que nuestros pies nos lleven sin apenas sentirlos.

Nordic Walking - Marcha nórdica

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La marcha nórdica: Cómo aprovechar la montaña en verano

Esquí de fondoSe acabó la temporada de nieve, hemos limpiado y guardado ya nuestro material de esquí a la espera de la primera nevada de la próxima temporada.

Sin embargo eso no tiene porqué significar que tengamos que dejar de ir a la montaña. En esta entrada te proponemos una forma diferente de disfrutar de las estaciones de esquí de fondo en estos meses sin nieve: La marcha nórdica.

La marcha nórdica o nordic walking nos permite ejercitar el cuerpo y particularmente los grandes grupos musculares mediante un movimiento parecido al que hemos estado realizando en invierno durante nuestras esquiadas en estilo clásico.

No en vano, la marcha nórdica surgió en los países nórdicos a raíz de la necesidad de los esquiadores de fondo de continuar su entreno en verano, movilizando el tren superior, para fortalecer brazos y torso de cara a llegar en plena forma a las competiciones de invierno.  De esta manera entrenaban durante el verano corriendo por la montaña con bastones, sustituyendo los esquís por las zapatillas de deporte.

Marcha nórdica_Nordic WalkingLa marcha nórdica, que incorpora unos bastones específicos a la forma natural de caminar, nos ofrece la posibilidad de andar por las pistas y senderos que en invierno estaban cubiertos de nieve, y descubrir un nuevo entorno que sustituye al manto blanco al que estamos habituados encontrar en las estaciones de esquí de fondo.

La mayoría de las estaciones de esquí de fondo mantienen sus instalaciones abiertas en verano, pudiendo así realizar una actividad en plena naturaleza, por senderos marcados y controlados, saboreando la meteorología y los colores y la frondosidad del verano y con la posibilidad de disfrutar, al finalizar la actividad, del confort de los servicios que nos ofrecen las instalaciones de las estaciones de esquí de fondo.

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